Intolerancia a la Fructosa

Las intolerancias alimentarias y las dolencias digestivas están aumentando en los últimos tiempos. Dentro de los cuadros, una de las intolerancias más frecuentes, es a la fructosa.

Alimentos con contenido en fructosa
Imagen 1: alimentos con fructosa

La fructosa, es un tipo de azúcar simple, como la glucosa. La encontramos presente, de forma natural en frutas y verduras, en la miel, en la sacarosa o azúcar (el azúcar es un disacárido compuesto de 2 azúcares simples unidos, uno de esos azúcares simples unidos que lleva, es esta fructosa), y en alimentos procesados como bollería, galletas, yogures edulcorados en los que se adiciona para endulzar fructosa o azúcar…

LA SACAROSA Y La MALABSORCIÓN DE FRUCTOSA
Imagen 2: estructura sacarosa o azúcar

¿Por qué se produce intolerancia a la fructosa?

Para situarnos, es importante saber que no es lo mismo la malabsorción a la fructosa que la intolerancia hereditaria a la fructosa. De forma habitual y coloquial, llamamos intolerancia a la fructosa a la malabsorción a la fructosa. Esta última es bastante común, el 30 % de la población la presenta, y es por lo que vamos a centrarnos en ella en este pequeño post.

Pero primeramente, veamos la diferencia de forma algo detallada, entre lo que es la malabsorción a la fructosa, y la intolerancia hereditaria a la fructosa:

La malabsorción a la fructosa:

Se debe a una disminución/alteración del paso de la fructosa al torrente sanguíneo por las células intestinales (que verás en la imagen 3). Al acumularse la fructosa en el intestino y ser fermentado ese exceso de fructosa, por las bacterias intestinales, surgen las molestias típicas (dolor de tripa, ruidos intestinales, diarrea, nauseas…). En esta situación, es importante identificar el umbral del paciente, quizás no tolere lo habitual (20-25 g) pero sí pueda tomar cierta cantidad. El localizar la cantidad que tolera facilitará el llevar una dieta completa y menos estricta y a su vez que sea también más fácil y agradable. Otro dato importante, y a considerar, es que esta situación no tiene porqué ser irreversible, puede variar la capacidad de absorción en función de si dicha malabsorción se produce, por ejemplo, de forma secundaria a consecuencia de otro problema intestinal.

Imagen 3: Absorción de nutrientes en el intestino

La intolerancia hereditaria a la fructosa

Ocurre cuando por fallo genético, la persona no tiene la enzima que metaboliza la fructosa (La aldolasa B que puedes ver en la imagen 4 y 5).  Por eso, en este caso, la cantidad que se puede tolerar al día es muy pequeña, unos 1-3 g. Al ser un déficit genético enzimático, la situación no es variable ni reversible, por lo que el tratamiento dietético será una dieta estricta en este azúcar de por vida. Se suele diagnosticar en los primeros meses de vida.

Imagen 4: Aldolasa B y su situación en el organismo
Imagen 5: Fórmula bioquímica de la ruta metabólica

Una vez que sabemos qué es, el saber cómo identificarlo es clave.

¿Cómo saber si tengo malabsorción a la fructosa?

Se necesita el diagnóstico de un médico, a ser posible de un médico digestivo. Generalmente te pedirán una prueba que se llamaba test de hidrógeno espirado.

¿Y qué puedo comer si me han diagnosticado malabsorción a la fructosa?

A continuación podrás ver una tabla con el contenido en fructosa por grupo de alimentos (tabla 1). Es muy importante individualizar el abordaje dietético, te explico el porqué tras la tabla:

CONTENIDO EN FRUCTOSA DE LOS ALIMENTOS

(1 g de fructosa/ 100 g de porción de alimento comestible)

Muy bajo (1 g)Bajo (1-3 g)Medio (3-5 g)Alto (>5 g)
Frutas: aguacate, lima, coco, chufas, albaricoque, papayas
Frutos secos: almendras, avellanas, castañas, piñones
Frutas: ciruelas, grosella roja, mandarina, naranja, melocotón, melón, nectarina, pomelo, piña sandíaFrutas: arándanos, fresa, frambuesa, fresón, granada, guayaba, grosella, mango, kiwi, melocotón seco, membrillo, moras, plátanoFrutas: albaricoque seco, caquis, cerezas, guindas, ciruela pasa, chirimoya, dátiles, higos pasos, brevas, manzana, pera, ciruela, uva
Verduras, legumbres y tubérculos:

alcachofas, acelga, ajo, batata, boniato, berenjena

berro, lechuga, champiñón

Espinacas, guisantes, habas, garbanzo, lenteja

Patata (mejor vieja), pepino, setas, maíz

Rábano, remolacha

Verduras, legumbres, tubérculos:
Apio, brócoli, calabaza, cebollas, coles, repollo coliflor, escarola, zanahoria, tomate

Espárragos, puerros
Farináceos:

Cereales y harinas refinadas de trigo, avena, maíz, centeno, fécula de patata y arroz
Farináceos: Cereales y harinas integrales, cereales azucarados o con miel
Lácteos:

Leche, queso, requesón, yogur natural sin endulzar
Carne, huevos y pescados naturales
Grasas: aceites vegetales, mantequilla y margarina
Otros: achicoria, café, cacao, especias, mostaza, sal, vinagre, infusiones, jarabe de glucosa, glucosa, maltosa, maltodextrina y edulcorantes: aspartamo, acesulfame K, ciclamato, sacarinaOtros: jalea real, miel, mermelada, bebidas azucaradas, cereales azucarados o con miel, dulces, bollería, fruta en almíbar, chocolate, dulce de membrillo, alcohol
Adaptada de Oliveira Fuster G. Manual de Nutrición y Dietética. 2 ed. Madrid: Díaz de Santos; 2007

Para que desaparezcan los síntomas, a parte de llevar una dieta con alimentos bajos en fructosa y sorbitol (sin entrar en las carencias, monotonía y dificultad que conlleva a medio largo plazo el bajar al máximo o eliminar los alimentos con fructosa sin más), es fundamental tener en cuenta otras variables que influyen, como son la matriz y composición de los alimentos, la cantidad por ingesta, la proporción de fructosa respecto a la cantidad de glucosa y sorbitol de cada alimento alimento, sin olvidar la importancia de considerar la variabilidad interindividual del umbral y tolerancia de cada paciente; a la que se debe ajustar el plan dietético, y es por eso que es recomendable acudir a un dietista-nutricionista para que te elabore una dieta personalizada.

¿Qué se hace en consulta de un dietista-nutricionista en la malabsorción de la fructosa?

El objetivo inicial será el control y remisión de la sintomatología del paciente, y una vez logrado, lo ideal es continuar con la búsqueda del umbral de absorción de fructosa en su caso concreto para:

  • Dotar al paciente de empoderamiento para controlar y flexibilizar su dieta.
  • Facilitarle el llevar una alimentación de lo más completa y variada posible,
  • Y además disminuir las posibilidades de que reaparezcan síntomas de nuevo.

¿Qué te ha parecido? Te leo en comentarios, y si tienes malabsorción a la fructosa y te ha gustado e interesa, puedes pedir tu cita presencial o telemática en el formulario de contacto.

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